YPF compra Oil Combustibles, la petrolera de Cristóbal López

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La empresa estatal YPF, asociada con Dapsa (Destilería Argentina de Petróleo SA), se quedó con los principales activos de Oil Combustibles, la compañía que pertenecía al Grupo Indalo, de Cristóbal López y Fabián De Souza. El paquete incluye la refinería de San Lorenzo (Gran Rosario), una red de estaciones de servicio y el sistema logístico con el que se despacha combustible desde esa ciudad. El monto de la operación fue de unos US$85 millones y los activos en juego suman unos 450 trabajadores.

La decisión fue rubricada ayer por el juez en lo comercial Javier Cosentino, que entiende en el proceso de quiebra de Oil, en el marco de una audiencia en la que los únicos dos operadores interesados en quedarse con la compañía en liquidación hicieron públicas sus ofertas.

YPF ya venía operando la terminal portuaria y, mediante un acuerdo con Dapsa, las estaciones de servicio de Oil. En esa condición de “continuadora” de la actividad de la empresa en quiebra, tenía prioridad para ofrecer la base de subasta, de US$42,5 millones para quedarse con la empresa, según relató Héctor Brizuela, secretario de Asuntos Legales del Sindicato Unidos Petroleros e Hidrocarburíferos (Supeh), sobre lo que ocurrió en el inicio de la audiencia.

A su turno, la holandesa Trafigura -la otra petrolera en pugna- elevó la cifra y ofreció US$45 millones. “El pliego definía que YPF-Dapsa podía igualar el monto y así lo hizo, hecho que derivó en que Trafigura subiera la suma a US$85 millones”, indicó Brizuela en contacto con la prensa.

“La negociación cerró cuando YPF-Dapsa volvió a igualar la oferta de Trafigura, siguiendo los parámetros del pliego, hecho que finalmente homologó la operación en favor del tándem argentino”, señaló el referente gremial.

Con la confirmación de la operación, el gremio plantea que se abre el interrogante sobre el plan de negocios que tiene la empresa estatal asociada a Dapsa. El secretario general del Supeh San Lorenzo, Gerardo Canceco, anunció que solicitaron una reunión con los nuevos dueños de la refinería para conocer el plan de negocios y la posible reincorporación de trabajadores que pertenecían a la planta antes de la quiebra. “Una vez que se efectúe la liquidación, el juez deberá ordenar el pago de las indemnizaciones de acuerdo con la ley de contrato de trabajo. Como sindicato, hemos solicitado a las autoridades de YPF un detalle del proyecto y de la posibilidad de reabsorber a los trabajadores que se desempeñan hasta el momento”, dijo el dirigente gremial.

La petrolera Oil fue utilizada por López y De Souza para no pagar a la AFIP el impuesto a la transferencia de los combustibles (ITC) durante el último gobierno de Cristina Kirchner. La deuda ascendió a $8000 millones (a la fecha, más de $30.000 millones) y con dichos fondos -que mes a mes debían tributarse- el empresario K “se financió y amplió su conglomerado” adquiriendo más firmas, según corroboró la Justicia.

La expetrolera de López también gestionaba una red de unas 300 estaciones de servicio con la marca Oil, que se abastecían de los combustibles producidos en la refinería de San Lorenzo, que desde febrero de este año está paralizada.

La quiebra de Oil Combustibles fue declarada el 11 de mayo pasado, luego de que fracasara un proceso de salvataje en el que se buscó empresas interesadas en adquirir la compañía, pero previo pago de las deudas que Oil tenía con la AFIP. La única interesada en el salvataje fue la holandesa Trafigura, dueña en la Argentina de estaciones con la marca Puma y Petrobras, que luego desistió al no poder afrontar el pago de las deudas y finalmente se presentó tras la quiebra. También mostraron interés la petrolera rusa Lukoil, Shell y Pan American Energy, de la familia Bulgheroni, pero estas tres no presentaron ofertas.

Shell vendió sus estaciones

Shell completó la venta de su negocio de downstream en la Argentina a Raizen por US$916 millones en efectivo. La operación incluyó la transferencia de la refinería de Dock Sud, unas 665 estaciones de servicio, los negocios de LPG, combustibles marítimos y de aviación, entre otros, así como las actividades de suministro y distribución en el país. Las estaciones seguirán operando con la misma marca. Shell conservará sus activos de exploración y producción en Vaca Muerta.