Venezuela: Protestas violentas, represión militar y detenciones en el interior

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Las protestas se iniciaron el martes pasado en Urachiche, a unos 35 kilómetros de la capital regional, San Felipe, y con el paso de los días se extendieron a esta y a Chivacoa (municipio Bruzuel), Nirgua, Sabana de Parra y Yaritagua, reportaron los diarios Efecto Cocuyo y Tal Cual.

Los disturbios comenzaron al día siguiente, cuando la GNB reprimió con gases lacrimógenos a vecinos de Chivacoa que intentaban celebrar una asamblea vecinal en una plaza de esa ciudad para organizar su queja por la falta de gas, que lleva cuatro meses, y los frecuentes cortes del suministro de electricidad.

Esa tarde, cinco jóvenes fueron sacados de sus casas sin orden judicial, arrestados y presentados 48 horas después ante un tribunal en San Felipe, que los dejó en libertad bajo fianza, según la ONG Foro Penal.

Ayer hubo más incidentes en Nirgua y Sabana de Parra, donde manifestantes volcaron un vehículo blindado de la GNB y los uniformados detuvieron a otras diez personas, según esa organización.

Paralelamente, el diario digital Qué Pasa en Venezuela denunció que sus periodistas que estaban cubriendo las protestas, así como los de El Impulso, Noticias Yaracuy y la radio Hispana, fueron «atacados por la policía de Yaracuy».

Las protestas y la represión se reanudaron esta mañana en Chivacoa -donde los manifestantes prendieron fuego al edificio de la alcaldía de Bruzuel, según dijeron fuentes políticas venezolanas a Télam-, Yaritagua y San Felipe.

El obispo católico de San Felipe, Víctor Basabe, afirmó en Twitter que «Chivacoa, Nirgua, Yaritagua y otros pueblos de Yaracuy amanecen tomados militar y policialmente».

«La orden, al mejor estilo nazi con el pueblo hebreo, es marcar cuerpo a cuerpo a quien ose protestar y, con la operación rondón, entrar a cualquier lugar sin permiso en su búsqueda», agregó el prelado.

Protestas similares por las deficiencias en el suministro de servicios públicos y el desabastecimiento de alimentos y combustibles son frecuentes también en otras regiones del país, pero en ninguna se habían reportado hasta ahora estos niveles de violencia.