“Se inauguraron los Juegos de la Juventud Buenos Aires 2018

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El Obelisco fue el epicentro de la primera ceremonia de una cita olímpica de la historia que se desarrolló en las calles de la ciudad sede y fuera de un estadio. La tercera edición de los JJ.OO. para adolescentes empezó con fuegos artificiales, personas colgadas del monumento que emulaban los distintos deportes y la presencia de iconos del deporte argentino.

Una cita olímpica siempre es saludable. Más allá del alcance global, de los vaivenes, de los intereses de todas las partes. Los Juegos de la Juventud configuran una invención novedosa y extraña. La creación del Barón Pierre de Coubertin, la original, la que inició la nueva era, fue para deportistas amateurs. Que algunas especialidades se hayan podido profesionalizar con el correr de las décadas no altera el sentido ni la filosofía fundacional.

Los Juegos de la Juventud imponen un límite etario y reducido –entre 14 y 18 años– para crear una nueva cita olímpica. El tiempo, que suele colocar las cosas en su debido lugar, exhibirá luego su valor real y mostrará el verdadero legado. Buenos Aires, esta vez, se erige como un paso más en ese camino. La ciudad será la capital mundial del deporte hasta el 18 de octubre. Todos los ojos se posarán sobre los más de cuatro mil atletas de 206 países distintos que van a saborear el privilegio de competir, que no necesariamente incluye el de ganar. Porque la lógica singular de los Juegos es la de pertenecer a una celebración incomparable, lejos de la antinomia entre la victoria y la derrota.