Los componentes de la bomba de ISIS, en cualquier farmacia

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En la declaración que Mohamed Houli Chemlal -terrorista herido en la casa de Alcanar la noche antes de los atentados de Barcelona y Cambrils- brindó el martes 22/8 ante los Mossos d’Esquadra, confirmó que los yihadistas pensaban atentar contra la Sagrada Familia y otros monumentos de Barcelona. Estos atentados de mayor alcance fueron frustrados por la explosión en la casa de Alcanar, donde se estaba manipulando material sensible para hacer bombas. En concreto, se trata de triperóxido de triacetona (TATP), un poderoso explosivo utilizado por el Estado Islámico o al Qaeda, conocido como la “Madre de Satán”. Ese nombre se lo pusieron las fuerzas armadas israelíes, explica el diario Heraldo, tras varios atentados en Cisjordania en los ’80.

El TATP, que fue utilizado por ISIS en los atentados de París, Bruselas y Manchester, fue hallado en las ruinas de la casa de Alcanar, explica elPeriódico, así como bombonas de gas butano, para “amplificar la virulencia de la trampa mortal que querían poner en Barcelona”, escribió Guillem Sànchez de ese portal. Fuentes policiales informaron a Europa Press que hace alrededor de 1 año, la Policía había alertado de la intensificación de la difusión -a través de canales internos de los yihadistas- de videos tutoriales en los que se enseñaba cómo atentar con vehículos cargados de bombonas de gas butano para causar el mayor daño posible.

El diario The New York Times explica en este video por qué el TATP es el material explosivo elegido por ISIS: es mortífero y difícil de detectar, pero lo más importante de todo, se obtiene de ingredientes que se encuentran en cualquier farmacia, como quitaesmaltes y desinfectantes. Los tres compuestos básicos del TATP son acetona, agua oxigenada y ácido sulfúrico, productos que se pueden adquirir en cualquier farmacia. “También pueden utilizarse otros ácidos fuertes como ácido clorhídrico para catalizar la reacción”, explica Wikipedia.

Puesto que sus precursores son de fácil obtención, es normalmente usada por químicos aficionados y fabricantes de explosivos, a menudo para detonadores. Algunas veces se ha usado en Cisjordania y en las bombas de los ataques terroristas de Londres del 7 de julio de 2005 y de París el 13 de noviembre de 2015. El zapato-bomba del terrorista Richard Reid iba cargado con más de 100 g de TATP plastificado. En sólo una redada en 1998, las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina descubrieron 800 kg de TATP en un garaje en Nablús. Los perros de los artificieros pueden ser entrenados para detectar la acetona residual en el TATP”, explica la enciclopedia virtual.

Heraldo destaca que “la facilidad de adquirir sus ingredientes se contrarresta con la dificultad para la preparación del explosivo en sí, ya que dichos materiales son altamente volubles, y explotan casi al menor cambio de temperatura, fricción o impacto, por lo que no es sencillo elaborarlo en grandes cantidades. Esta inestabilidad es la principal hipótesis que manejan los mossos respecto a la explosión de Alcanar.”

Manipular el TATP es difícil porque explota muy fácil. “Sólo ciertos materiales pueden detonar en una pequeña cantidad, como un zapato bomba o un calzoncillo bomba o un cartucho de impresión o una latita de gaseosa”, explicó la química Jimmie Oxley al Times. Observen lo que la cantidad equivalente a una cuchara de la “Madre de Satán” ocasiona a esta computadora portátil:

Jimmie Oxley dirige un centro para mejorar la detección de explosivos. Explica que el TATP es complicado de detectar aunque se están desarrollando sensores actualmente. El Dr. Otto Gregory es uno de los abocados a esta tarea. “Las técnicas que se utilizan hoy en los aeropuertos por los agentes de seguridad -explicaba Gregory al Times en 2016-, están orientadas a detectar explosivos basados en el nitrógeno, y el TATP es un explosivo basado en el peróxido, por lo que su química es muy distinta.”