Los 10 mejores lugares del sistema solar en los que buscar vida

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¿Somos el único planeta del cosmos en el que ha prosperado la vida? Esta es una gran pregunta que la humanidad se ha hecho desde hace siglos y, ahora, gracias al espectacular avance de la exploración espacial, quizás estemos cerca de descubrirlo. La astrobiología es una ciencia multidisciplinar dedicada al estudio del origen, presencia e influencia de la vida en el universo.

Cada año se identifican nuevos exoplanetas, y muchos de ellos podrían ser habitables. Sin embargo, no tenemos capacidad para enviar sondas y estudiar de cerca sus condiciones, por lo que la posibilidad de encontrar vida más allá de los confines del sistema solar es muy remota. Nuestro sistema solar se consideró durante muchos años una región estéril, y se pensaba que, salvo en la Tierra, era imposible que en otros planetas se pudieran dar las condiciones necesarias para la vida. Hoy sabemos que no es así: nuestro rocoso vecino Marte pudo haber sido, hace miles de años, similar a la Tierra, y varias de las lunas heladas de Júpiter y Saturno podrían tener océanos subterráneos en los que la vida haya prosperado. Alguno de estos satélites tiene, incluso, atmósfera.

La revista del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) ha recopilado, de menos a más, los diez mejores candidatos del sistema solar en los que se puede buscar vida, ya sea presente o pasada. ¿La encontraremos en alguno de ellos?

10. Tritón

Es la luna más grande de Neptuno y uno de los mundos más exóticos del sistema solar. Contiene géiseres activos que expulsan nitrógeno sublimado, su superficie contiene fundamentalmente nitrógeno congelado y su corteza está hecha de agua helada. Este mundo de bajas temperaturas podría recibir algo de calor generado por las fuerzas de las mareas.

La única misión que ha conseguido llegar a este lejano mundo helado fue la Voyager 2 en 1989.

9. Ceres

 Ceres es un planeta enano que se encuentra entre Marte y Júpiter, y fue estudiado desde la órbita de la sonda Dawn de la NASA entre los años 2015 y 2018. Los datos aún están siendo analizados por los científicos, pero algunos estudios sugieren que podría haber un enorme océano bajo su superficie. En todo caso, aun habiendo agua subterránea y materiales orgánicos, es necesario que exista alguna fuente de energía para que se produzcan las reacciones químicas necesarias para la vida.

8. Io

Con más de cuatrocientos volcanes activos, Io es el mundo geológicamente más activo de todo el sistema solar. Gracias al vulcanismo, Io tiene una capa de azufre y una atmósfera muy delgada de óxido de azufre. Se baraja incluso la posibilidad de que esta luna de Júpiter tenga un océano subterráneo, pero estaría hecho de magma y no de agua. Podría ser, sin embargo, que haya zonas del planeta más templadas donde algún tipo de microorganismo resistente haya encontrado la forma de sobrevivir.

7. Calisto

Calisto es la superficie más antigua del sistema solar, aunque lo importante en términos de habitabilidad no es esto, sino que se piensa que contiene un extenso océano subterráneo, así como una fina atmósfera de hidrógeno, dióxido de carbono y oxígeno, más diversa y similar a la de la Tierra que la mayoría de las lunas del sistema solar que se consideran aptas para la vida. En todo caso, las bajas temperaturas de Calisto son un impedimento para la habitabilidad.

6. Ganimedes

Es la luna más grande de Júpiter y está cubierta por una capa helada, pero bajo su superficie se encuentra un enorme océano de agua salada que podría tener más agua que todos los de la Tierra juntos, lo que hace albergar grandes esperanzas de encontrar vida allí. Esta luna tiene, incluso, una atmósfera muy fina de oxígeno y un campo magnético, fundamental para la protección de la radiación dañina del sol. Sin embargo, estudiar su océano subterráneo es complejo por lo que, si allí hay vida, no sabemos si seremos capaces de detectarla.

5. Venus

Según relata la agencia SINC, la detección el año pasado de fosfina en Venus, un gas que en la Tierra producen los seres vivos, levantó las especulaciones sobre si esa molécula también tuviera un origen biológico en nuestro planeta vecino, aunque enseguida surgieron las dudas entre los expertos.

Sin embargo, ahora un estudio internacional, publicado en la revista Nature Astronomy, ha descartado que haya organismos vivos en las nubes de ácido sulfúrico que cubren Venus basándose en un parámetro clave en los estudios de habitabilidad: la actividad acuosa o del agua, una medida de su disponibilidad para los seres vivos, que la necesitan para crecer y llevar a cabo sus funciones metabólicas. De este modo, parece que, de momento, la esperanza de encontrar vida en Venus se desvanece.

4. Encedalo

La sexta luna más grande de Saturno está completamente cubierta de hielo limpio, lo que la convierte en uno de los cuerpos más reflectantes del sistema solar. Su superficie está helada, pero hay bastante actividad debajo. La luna expulsa columnas que contienen una gran cantidad de compuestos diferentes, que incluyen agua salada, amoníaco y moléculas orgánicas como metano y propano. Se cree que Encelado tiene un océano salado global. Y la NASA encontró evidencia de actividad hidrotermal en las profundidades del subsuelo, lo que muy bien podría proporcionar una fuente de calor que es necesaria para darle a la vida la oportunidad de evolucionar y prosperar.

3. Titán

Es la luna más grande de Saturno, y tuene una atmósfera muy robusta. El planeta está repleto de lagos, ríos y mares, pero que no contienen agua sino metano e hidrocarburos. Titán es extremadamente rico en materiales orgánicos, las materias primas necesarias para la vida. Y también puede tener un océano de agua subterráneo, aunque esto deberá ser verificado.

2. Europa

Bajo la gruesa capa congelada de esta luna de Júpiter se esconde un enorme océano subterráneo calentado por la fuerza de las mareas. Este calentamiento ayudaría a crear un sistema de circulación interna que mantiene el agua en movimiento y repone la superficie helada de forma regular, lo que significa que el fondo del océano está interactuando con la superficie. Así que, si queremos determinar si existe vida en esos océanos subsuperficiales, es posible que no necesitemos acceder a ellos.

Los científicos han encontrado depósitos de minerales arcillosos asociados con materiales orgánicos en Europa, y se sospecha que la radiación que golpea su superficie helada podría producir oxígeno que, a su vez, llegaría a los océanos subsuperficiales y sería utilizado por la potencial vida emergente. En definitiva, parece que, potencialmente, Europa contiene todos los ingredientes para la vida.

1. Marte

La recopilación del MIT sitúa a Marte en primer puesto por varias razones: sabemos que hace miles de años, cuando tenía lagos y ríos de agua líquida en su superficie, Marte fue habitable. Y actualmente tenemos un rover en la superficie, Perseverance, cuyo objetivo expreso es buscar signos de vida antigua. Incluso recogerá muestras que, algún día, traeremos de regreso a la Tierra para estudiarlas en el laboratorio.

¿Habrá vida en el Marte actual? Muchos expertos opinan que, si algún día la vida prosperó allí, podría seguir existiendo, probablemente bajo Tierra, a resguardo de las condiciones extremas de la superficie del planeta.