La ministra de Salud de Macron será candidata en París tras el escándalo por un video sexual.

Agnès Buzyn buscará la alcaldía de la capital francesa por el gobernante La República en Marche, en reemplazo de Benjamin Griveaux quien renunció tras la difusión de una grabación íntima.
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La ministra francesa de Salud, Agnès Buzyn, anunció el domingo su candidatura a la alcaldía de París, reemplazando a Benjamin Griveaux, que se retiró el viernes tras el escándalo sobre un video de carácter sexual.

«Me presento para ganar», declaró la nueva candidata a la AFP. Fuentes del partido presidencial La República en Marcha (LREM) precisaron que la ministra «se va del gobierno» y deberá ser reemplazada en las próximas horas en el ministerio.

Buzyn estuvo en las últimas semanas al frente de la crisis por el coronavirus en Francia, donde hay 12 casos declarados y el viernes se anunció la primera muerte fuera de China, la primera en Europa.

Este domingo, los titulares de los diarios franceses hicieron énfasis en la crisis que desencadenó en el partido de gobierno el fin de las aspiraciones de Griveaux, hombre del presidente Emmanuel Macron, a presidir el municipio de París.

Golpeado y hundido por un video sexual enviado a una joven, donde él, exvocero del gobierno, aparece masturbándose, Griveaux dejó al partido mayoritario sin un candidato un mes antes de las elecciones.

Respecto a la investigación sobre la publicación de las imágenes íntimas, fue detenido Piotr Pavlenski, el artista ruso que afirma estar detrás de la difusión, así como la mujer que le entregó la filmación.

A poco más de 10 días de la fecha límite para la presentación de las listas, la candidatura de Griveaux iba peor que cualquier previsión: estaba lejos, en tercer lugar, detrás de la actual alcaldesa, Anne Hidalgo, y detrás de la competidora ahora más aguerrida, la representante de la derecha, Rachida Dati.

Lo que sucedió el viernes, dijo el secretario de La República en Marcha, Stanislas Guerini, es claramente un escándalo para nuestra campaña y «nuestra democracia».

Mientras, todos los partidos opositores, desde la izquierda Francia hasta la extrema derecha condenaron por unanimidad la difusión en la web del video.

El gobierno se aferró a su lado, y también habló de campaña sucia.