La gente va cada vez menos a los cines argentinos

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Otro año pasó y las cifras del cine argentino volvieron a bajar, al recaudarse un 13% menos que en 2016 en las salas nacionales. La explicación es lógica: la gente aprovecha hoy las posibilidades que la tecnología da con respecto al consumo de productos audiovisuales.

La estadística debe tener en cuenta que los filmes locales estrenados no son de tan fácil acceso en internet como sí lo son las películas extranjeras.

En 2017, si bien bajó el porcentaje de la taquilla con respecto al año anterior, los números arrojados por las cintas nacionales bajaron un poco, pero no como para alarmarse. Así, las producciones argentinas se quedaron con casi el 13% de las 48 millones de entradas vendidas en todo el año.

Con Disney como la principal distribuidora de títulos nacionales, trece le valieron embolsar más de tres cuartos de las ganancias generales. Entre los filmes argentinos, hubo siete que superaron los 100.000 espectadores y dos estuvieron por encima del millón.

En lo más alto del ranking quedó Mamá se fue de viaje, que con 1,6 millones de asistentes se convirtió en la producción más exitosa a lo largo de las carreras de Diego Peretti, su protagonista, y Ariel Winograd, el director.

En tanto, el podio fue completado por El fútbol o yo y Nieve negra, con 1,06 millones y 691.000 entradas vendidas, respectivamente.