La Ciudad informa a los vecinos sobre la comercialización de aceites ilegales.

La Dirección General de Higiene y Control Bromatológico de la Ciudad de Resistencia, a través del área de Bromatología, desarrolla un intenso operativo de control, tanto en comercios como a transporte de productos alimenticios envasados, para resguardar la salud de los vecinos. Durante estas inspecciones se detectó la comercialización de aceites de procedencia clandestina por lo que se brinda a comerciantes y consumidores diversas recomendaciones para que puedan controlar, denunciar en caso de advertirlo, y evitar tanto la venta como la compra de estos productos que pueden ser muy perjudiciales a la salud.
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La directora de Bromatología comunal, Georgina Schmid, informó que se trata de marcas fraudulentas, entre las que citó a “Girasoles”, “El Chingolo”, “El Sol”, “La Madrileña”, entre otras; y detalló: “Cuentan con registros fraudulentos en los rótulos de información en el envase, son inexistentes y esto es muy riesgoso porque al no estar registrados se desconoce la procedencia de estos aceites”.

La profesional aclaró que es fundamental poder establecer la forma de elaboración y envasado de este producto, para saber además “si son adulterados”, porque “representan un gran riesgo para la salud de la población”.

Dónde informarse sobre marcas habilitadas.

Schmid transmitió a comerciantes de alimentos que cuentan con herramientas, tanto del Municipio como de la Provincia, para poder cerciorarse y averiguar en el caso de tener dudas sobre la procedencia de este tipo de producto que va a comercializar.

Recordó que la persona que tiene a la venta los mismos “no puede deslindar responsabilidad sobre el alimento que ofrece al público” y señaló que para saber si proviene de un establecimiento habilitado se debe pedir la factura del mismo para poder comprobar esta procedencia”.

Además, contó que se cuenta con una herramienta muy importante a nivel nacional que es el Sistema de Información Federal para la Gestión de Control de Alimentos (SIFEGA), depende del ANMAT, que informa sobre marcas y establecimientos registrados.

Para acceder a esta información Schmid comentó que se encuentra disponible el número de WhatsApp de la Provincia 362-4758359, al cual el ciudadano puede mandar la foto donde se vea completo el envase del producto y el rótulo legible para que se pueda cotejar.

También brindó la dirección de e-mail msp_bromatologia@chaco.gov.ar para consultas sobre este tema.

E invitó a los ciudadanos a acudir a las oficinas de Bromatología Comunal, ubicadas en Ameghino 820, o comunicarse al número de teléfono fijo 362-4458257 de tener alguna duda al respecto y querer asesoramiento.

Por su parte, el consumidor siempre debe mirar la etiqueta del alimento donde deben estar los datos del elaborador y contener los números de registro tanto del establecimiento como del producto alimenticio, ambos aparecen con siglas que son la RNE (Registro Nacional de Establecimiento) y/o RNPA (Registro Nacional de Producto Alimenticio); además de controlar fecha de elaboración y vencimiento.

El procedimiento del municipio al detectar estos alimentos ilegales.

La directora de Bromatología aclaró que de encontrarse este tipo de producto en los comercios durante las inspecciones se procede al decomiso y destrucción de los mismos con el labrado del acta contravencional correspondiente, o sea, la multa. “Es fundamental concretar la destrucción de este porque si fue decomisado es porque no es apto para el consumo y representa un riesgo; por esto es que no se puede donar este alimento”, recalcó.

Y sumó ante esto la importancia de que los comerciantes sepan que existen estas herramientas donde pueden asesorarse de forma totalmente gratuita y evitar vender productos ilegales.

Insistió en que es un gran riesgo para la salud el comercializar este tipo de alimentos del cual no se conoce procedencia, hizo hincapié en la necesidad de abordar entre todos esta situación, y recordó que a la comunidad que el Municipio se encuentra trabajando de manera preventiva para transmitir tranquilidad de que se están controlando los alimentos que se consumen.