Formosa: Insfrán va por la reelección frente a justicialista disidente con aval de la Rosada.

Desde el Frente de la Victoria vaticinan "el triunfo más grande de la historia", en una provincia altamente dependiente del empleo público.
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En este octavo turno electoral del año, los comicios de este domingo están marcados por las aspiraciones reeleccionistas de los mandatarios, en especial en el caso de Gildo Insfrán que busca su séptimo gobierno en Formosa.

El kirchnerista intenta seguir en el Gobierno que dirige desde hace casi 24 años en una fórmula por el Frente para la Victoria que integró con el diputado provincial Eber Solis, quienes -según fuentes partidarias- esperan cosechar “el triunfo más grande” de la historia local.

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Luego de votar en medio del corte de luz masivo que afectó a todo el país, Insfrán afirmó que se trata de un “día de fiesta democrática” para la provincia.

“Hoy es un día de fiesta democrática donde los formoseños seguimos construyendo nuestro propio destino”, subrayó el mandatario local, que busca su séptimo mandato consecutivo.

Al ser consultado sobre el apagón, señaló: “Es algo que nos sobrepasó pero estamos preparados y va a ser una jornada linda para la democracia”.

En la otra vereda sorprendió la Casa Rosada al avalar como cabeza de la fórmula de la oposición a un justicialista disidente nacido en el seno del insfranismo y que entró luego en el radar del PRO por su viraje hacia un perfil hipercrítico del mandatario.

Se trata del diputado provincial Adrián Bogado, hijo de Floro Bogado (vice de Insfrán y que falleció en funciones en diciembre de 2017). Bajo el sello del Frente Amplio Formoseño, Bogado marcha en dupla con el titular del PAMI local, el radical Iván Kaluk -sobrino del senador nacional Luis Naidenoff (UCR)- y acompañado además por peronistas “desencantados” y fuerzas locales.

La inesperada amplitud de Balcarce 50 hacia una dupla con ADN peronista se conoció allá por abril, cuando aún era impensado que Mauricio Macri se lanzara a la aventura reeleccionista con el justicialista Miguel Pichetto como vice.

“Nosotros lo hicimos en Formosa: llevamos a Bogado como candidato a gobernador, porque entendemos que las ideas están por encima de las banderas políticas y de los nombres”, promocionó en las últimas horas el diputado nacional y presidente de la UCR formoseña, Martín Hernández.

Desde la otra vereda, el presidente provisional de la Legislatura y apoderado del PJ, Armando Cabrera, vaticinó que “el Frente de la Victoria, acá en Formosa, va a tener el triunfo más grande de su historia”.

El historial de Insfrán anota porcentajes contundentes en materia de reelecciones, tras imponerse en 1995 por el 57,5% de los votos: ganó por 72,5% en 1999, por 72,05% en 2003, 75% en 2007, 76% en 2011 y 73,3% en 2015. Nunca por debajo del 72%.

“Bogado representa a la política neoliberal de Macri”, disparan además en filas del oficialismo provincial. Estratégico, el diputado y aspirante a la gobernación apostó a provincializar la elección, aunque no oculta su inclinación hacia los referentes del hoy fragmentado peronismo federal.

Con foco en la conveniencia local cuando aún era un tembladeral el escenario de alianzas nacionales del justicialismo, había sorprendido Insfrán en abril al anticipar comicios al 16-J y despegarlos de la votación presidencial, pese a su claro alineamiento con Cristina de Kirchner.

En rigor, acompaña al gobernador una fortaleza en términos de arrastre de votos que en parte fue uno de los ejes de las victorias hasta el momento de todos los oficialismos provinciales en el desdoblado calendario electoral (con 14 derrotas para Cambiemos, salvo en Jujuy y las legislativas de Corrientes): Formosa es altamente dependiente del empleo estatal (en términos absolutos, es la de menor cantidad de puestos privados del país, según la Secretaría de Trabajo de la Nación), lo que en los hechos termina erosionando la posibilidad de un cambio de signo político en el distrito.

“A los empleados de la administración pública les digo que se queden tranquilos, que no los vamos a tocar; al contrario, queremos mejorar su situación y necesitamos contar con ellos”, asegura Bogado, consciente de ese viento en contra -habla de un “sistema prebendario”, y se atreve además a prometer impulsar el fin de la reelección indefinida y de la ley de lemas.

Precisamente, la votación -se dirimen además diputados, intendentes y concejales- estará marcada por una lluvia de cerca de 3 mil candidatos, por la vigencia del criticado sistema de lemas para todos los cargos (menos el de gobernador), que dibujan por caso la presencia de 55 sublemas del PJ y de 19 del Frente Amplio Formoseño.