El Chaco puede crecer y ser para todos, depende de nosotros.

Por Víctor Zimmermann. Coordinador del Plan Belgrano para el noreste.
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En diciembre de 2015, los argentinos decidieron cambiar, y ese cambio está en marcha. En ese marco, el Presidente Macri marcó como una de las prioridades de su gestión el desarrollo del norte argentino, tan postergado durante décadas. Así, nació el Plan Belgrano, un compromiso social, productivo y de infraestructura.

El Plan Belgrano viene a hacer lo que hay que hacer, y que no se hizo durante mucho tiempo. Abre una nueva ventana de esperanza y de futuro, buscando al final del camino, no solo el desarrollo sostenible, sino la inclusión social de todos.

Desde ese momento, la provincia del Chaco, como parte de las 10 provincias incluidas en el Plan Belgrano, ha sido protagonista de este camino, gracias al compromiso del Presidente Macri y de todo su gabinete nacional, y al trabajo conjunto y articulado junto al gobierno nacional y a los municipios.

Tenemos una gran responsabilidad: que el Chaco crezca, y que sea para todos. Y esa responsabilidad es una realidad día a día. Sin dudas el camino es largo y el trabajo es arduo, pero los resultados están llegando.

Obras de infraestructura claves como el segundo acueducto, el gasoducto, ejecución de redes de agua potable y sistemas cloacales, viviendas, rutas provinciales y nacionales. Programas de asistencia social, más escuelas y jardines, apoyo a la administración de justicia. Capacitación laboral, urbanización de barrios y asentamientos, plantas potabilizadoras de agua. Estas son algunas de las cosas que estamos llevando adelante para el Chaco, muchas que están en ejecución y otras que están terminadas, y muchas otras que están proyectadas. Todo esto, orientado a cambiarle la vida a los chaqueños. A que puedan vivir mejor.

A esto, se debe agregar la cantidad de fondos que recibe la provincia mes a mes en concepto de coparticipación, que crece en más del 30% promedio respecto al agua pasado, y la devolución del 15% de coparticipación que era retenido años atrás y que el Presidente Macri empezó a devolver a las provincias.

Más recursos para el Chaco significa más posibilidades de desarrollo, pero eso trae la responsabilidad de realizar una correcta asignación de prioridades, que deben estar orientadas a satisfacer demandas de la gente.

La verdad es una sola: estamos haciendo. Estamos haciéndonos cargo del problema y actuando para solucionarlo. Estamos trabajando para que el norte argentino deje de ser una región postergada, y que el Chaco en particular deje de ser una provincia que no puede dar posibilidades a todos.

Estamos construyendo un Chaco mejor, con un futuro esperanzador y que puede ser verdaderamente para todos. Y para eso necesitamos de todos, de su compromiso, sus ideas, su trabajo.

El Chaco puede crecer. Puede ser una provincia para todos. De nosotros depende.