Cerraron comicios en Bolivia, con el foco puesto en la continuidad de Evo Morales.

Más de siete millones de bolivianos fueron habilitados para emitir su voto en una jornada en la que se elegirá al presidente, vicepresidente y legisladores para el período 2020-2025.
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La jornada electoral en Bolivia cerró este domingo en calma y con una alta participación ciudadana en los centros de votación, informó el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Tras el cierre a las 16H00 locales (20H00 GMT), el vicepresidente del TSE, Antonio Costas, dijo que hubo “una concurrencia importante de la ciudadanía” y celebró que el comicio haya transcurrido “con tranquilidad”. A partir de las 20H00 GMT (00H00 GMT del lunes) comenzarán a difundirse los primeros resultados en conteo rápido.

Los bolivianos sufragaron este domingo con el foco puesto en si prolongan hasta el 2025 el mandato de Evo Morales, en el poder desde hace 13 años, u optan por cambiar a su primer presidente. A diferencia de las tres últimas elecciones desde 2006, esta vez no está cantada ninguna victoria abrumadora en primera vuelta frente a su principal rival, el expresidente Carlos Mesa.

Mesa es el único candidato de los ocho aspirantes opositores a la presidencia que puede hacer tropezar al mandatario. Una parte de la oposición llama a los votantes a un “voto castigo” contra Morales, que por su lado confía en el “voto seguro” de sus filas.

Morales votó temprano y se declaró “muy optimista” y con “mucha confianza” de ser reelecto en estos comicios generales, que definirán también la composición del próximo Congreso y de las autoridades locales de todo el país.

“Somos muy optimistas, tenemos mucha confianza, pero fundamentalmente confianza en la democracia”, aseguró Morales ante la prensa, luego de votar en el colegio Villa 14 de Septiembre, en el municipio del mismo nombre, en el Chapare, en la región central boliviana de Cochabamba.

Morales llegó caminando a votar, rodeado de líderes sindicales del sector de la producción de la hoja de coca y su personal de seguridad, y se mostró cómodo en su bastión político, donde creció primero como dirigente sindical.

En tanto, Carlos Mesa advirtió que no confía “en la transparencia del proceso” electoral y acusó al Tribunal Supremo Electoral de haber beneficiado al mandatario y candidato a la reelección, a lo largo de toda la campaña, empezando con la autorización de su candidatura.

“No confío en la transparencia del proceso, el Tribunal Supremo Electoral nos ha demostrado que es un brazo operativo del gobierno lamentablemente y nuestra desconfianza es muy alta”, aseguró Mesa a la prensa tras votar en un colegio en el barrio de Mallasilla, en la zona sur de La Paz.

Más de siete millones de bolivianos fueron habilitados por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) para emitir su voto en una jornada en la que se elegirá al presidente, vicepresidente y legisladores para el período 2020-2025.

Un total de 235 observadores de organismos internacionales acompañaron los comicios según confirmó el TSE, quienes hicieron seguimiento el desarrollo de la votación y posteriormente emitirán un informe y recomendaciones.

Entre esos veedores se encuentran la Organización de Estados Americanos (OEA), Unión Europea (UE), Unión Interamericana de Organismo Electorales (Uniore), Observatorio de la Democracia del Parlamento del Mercosur, entre otros.