Benitez Molas: “No es sólo una cuestión de elección”

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A través de un articulo de opinión el secretario de Cultura, Turismo y Deporte de la Municipalidad de Resistencia explicó las razones de como se desarrollo el festejo del dia del estudiante en la ciudad.
El 21 de septiembre en la ciudad de Resistencia, como en buena parte de las localidades de todo el país, se celebró el Día del Estudiante. Esta fiesta popular, participativa e inclusiva se realizó en base a criterios y propuestas obtenidas de los propios estudiantes durante más de seis meses. Por años, esta ciudad se acostumbró a que los festejos del Día del Estudiante parecieran la celebración de un grupo de funcionarios municipales que se empeñaban en mostrar sus dotes de animadores y bailarines, amén de hacer sorteos de numerosas cosas, sin un correlato real con las necesidades de los jóvenes.
Este espíritu poco tenía que ver con la celebración de la primavera y del estudiante. Si a ello le sumábamos gastos exorbitantes y copias mal realizadas de otros eventos, era simplemente una fecha en el calendario utilizada por fines políticos por quienes desde 1999 gobernaron Resistencia.
Se ha generado ruido debido a que este año desde la Secretaría de Cultura, Turismo y Deporte, en ocasión a la celebración del Mes del Estudiante, se ha decidido no realizar los certámenes de elecciones de reinas.
Y es por eso que es necesario realizar algunas aclaraciones. En primer lugar, el espíritu de esta gestión no pasa por la prohibición. El norte que tenemos, es la participación activa y eficaz, y la consulta ciudadana como instrumento base en la toma de decisiones. Luego de numerosas reuniones, articulaciones y propuestas, en conjunto con centros de estudiantes se decidió que para esta celebración no se iba realizar el proceso de elección de reina.
Consideramos en virtud de los tiempos actuales, y en la nueva forma de tutela y preservación de los derechos de la mujer, que el cambio de paradigma debía provenir de parte del Estado, en este caso municipal.
Los concursos de belleza, lejos de ser certámenes que congregan a la juventud a compartir ilusiones y esperanzas, tienen un carácter individualista, competitivo, ajeno a la solidaridad, el compañerismo y otros valores humanos que la sociedad debe estimular. Favorecen a la competencia feroz, dan lugar a la discriminación del diferente y excluyen a las jóvenes que no responden a ciertos estereotipos sociales que imponen patrones de belleza construidos a partir de un imaginario del éxito y la felicidad.
En nuestra ciudad, una ciudadana que se ha identificado como “diputada suplente” de un partido político, ha cuestionado la suspensión del certamen de elección de reyes denominado “carisma y elegancia” que en la gestión anterior formaba parte de los festejos de la estudiantina organizados por el Municipio. En dicho concurso los estudiantes competían por premios consistentes en órdenes de compra de indumentaria y clases de modelaje. Uno de los puntos de la crítica que se nos realiza gira en torno a la tradición que representarían estos concursos de belleza, sin embargo creemos que a veces es necesario cuestionar ciertos usos y costumbres.
Por otra parte, estos concursos suelen tener reglamentaciones con normas de carácter discriminatorio que excluyen de participar a mujeres con ciertas características o alguna discapacidad y mujeres trans. Además, este tipo de eventos implican violencia simbólica en tanto colocan a las mujeres en un lugar de objetos a ser consumidos, mirados, clasificados y puntuados.
Al respecto, existe actualmente una fuerte corriente de cuestionamiento a los certámenes de belleza fundada en sólidos argumentos que enmarcan estas prácticas a la violencia de género.  Creemos que resulta inaceptable que esta violencia simbólica sea propiciada desde el Estado.
Cabe resaltar que en los concursos de belleza organizados por la gestión anterior, el jurado estaba integrado por funcionarios del gabinete municipal, circunstancia que esta Secretaría de Cultura, Turismo y Deporte no comparte en absoluto.
Más allá de la ausencia concreta del concurso de elección de reyes en los festejos del mes del estudiante y de la juventud, la decisión consistió en desarrollar una propuesta novedosa, inclusiva y promotora de valores donde los estudiantes sean los protagonistas.
Se incluyó tres semanas que actividades artísticas, culturales y deportivas, además de un esquema de charlas sobre los derechos de la juventud, lucha contra adicciones y con el colectivo “Ni una menos”, entre otras. Todo concluyó con el multitudinario festejo del día 21 de septiembre. El amplio espectro de actividades incluyó a estudiantes desde el nivel inicial hasta el nivel terciario y universitario.